SOBRE LA UNIVERSIDAD Y LOS POLÍTICOS: RESPUESTA A YGRÍ RIVERA

por Zoraida Santiago Buitrago

Que no se llame nadie a engaño: los políticos nunca respetarán la autonomía universitaria, mientras la Universidad y el país se lo permitan. Para comprender las formas mediante las cuales los partidos políticos, a través de las estructuras del estado que controlan, ejercen efectivamente su poder sobre la Universidad, debemos identificar los lugares a través de los cuales se realiza ese ejercicio. Uno de ellos es el presupuesto. Es por esa razón que se determinó hace años que el presupuesto universitario se regiría por una fórmula invariable que evitaría que la institución fuera víctima de los deseos de los políticos. Pero nadie imaginó que algunos maquiavelos modernos inventarían el truco que daría al traste con la fórmula. Sigue leyendo

Los profesores en la mirada

por Rubén Ríos

El País ha amanecido hoy con una noticia alarmante para el futuro de la educación universitaria y, más aún, para el futuro de nuestras instituciones democráticas. El día en que se suponía que la alta administración del sistema universitario público sostendría una reunión para reanudar las negociaciones con el Comité Negociador Nacional, nos enteramos que la Universidad (léase la Administración) ha incoado una demanda por daños y perjuicio contra los principales estudiantes organizadores de la huelga que está a punto de cumplir un mes. Esta represalia violenta y desafiante no hace sino corroborar, para desgracia de todos, que las altas autoridades universitarias conspiran, en común acuerdo con la administración política de turno, para desmantelar la Universidad según la hemos conocido hasta la fecha. Ya no se trata meramente de lograr el fin de huelga para que abra la Universidad. Se trata de que la Universidad a la que entraremos cuando termine la huelga será, y de muchos modos ya es, otra.

Las señales de este proceso han estado viéndose desde hace tiempo. La contracción económica, que afecta a la comunidad global, se ha convertido para nosotros en un dispositivo para ejecutar un estado de excepción que le provee al estado el poder y la libertad de movimiento para realizar despidos masivos, imponer contribuciones onerosas, autorizar privatizaciones de edificios, servicios e instituciones y ejercer un control inédito hasta ahora a nombre de la supuesta frugalidad fiscal y al amparo del estado de emergencia.

La Universidad se ha convertido en la piedra de toque de esta táctica neo-fascista. El proceso lo ha hecho mucho más fácil una estructura directiva de decanos, directores y rectores que, funcionando como un cuerpo gerencial, ha ido desvinculándose progresivamente de su deuda primaria con los pares, olvidando que un lider académico no es sino un primus inter pares, un primero entre pares, distinto de ellos por razón de una diferencia de grado, no de clase. Con el aval de esta estructura gerencial, la pirámide decisional convierte al claustral en el receptor pasivo de una cultura académica degradada. La erosión sistemática de todas aquellas instancias que nutren y enriquecen la vida universitaria creativa: los libros, los viajes de investigación, las sabáticas, los ascensos en rango, el cupo de las clases, los descargues de tarea docente para realizar proyectos, todo se ha ido eliminando de un zarpazo en nombre de la contracción económica. Lo que queda de este desmantelamiento sistemático es un escenario idéntico a lo que el filósofo eslovenio Slavoj Zizek ha llamado el desierto de lo Real: el hoyo negro con que la lógica siniestra del goce del capitalismo salvaje engulle y aniquila la potencia del porvenir. Y la Universidad, para el mundo, y de un modo tan urgente, para Puerto Rico, ha sido nuestra brújula del porvenir. Es a través de ella que este País ha concebido todo su proyecto de modernización, y ha sido en su seno que se han lidiado sus polémicas más productivas, sus conflictividades más creadoras, sus antagonismos más radicales. Porque una Universidad le permite a un País convertir sus rencillas viciosas en antagonismos profundos por medio de la lógica civilizadora del diálogo.

En estos momentos aciagos, esa lógica dialógica ha provenido, con gallardía y arrojo, del movimiento estudiantil, que durante casi ya un mes ha desplegado, ante la mirada conmovida de tantos de nosotros, un experimento inédito de la imaginación al poder, una apuesta por el ejercicio de la creatividad como instrumento de seducción. La grandeza de este movimiento huelgario ( y no todas las huelgas son grandiosas; algunas pueden ser vulgares y mezquinas) no tiene tanto que ver con la sustancia de sus reclamos. Bien mirada, la derogación de la Certificación 98 es un reclamo modesto, que no debió de haberle tomado a la administración más de 48 horas en zanjar. Es una Certificación mal pensada, o maliciosamente pensada, altamente cuestionable, hasta para el más insípido espíritu conservador. La grandeza de esta huelga no radica en sus contenidos (que defiendo completamente) sino en su Forma. Este ha sido el primer acto de resistencia política decididamente per-forma-tivo en la historia de la resistencia del País. Y no se trata sólamente de los abundantes hechos de arte que han constituido la cotidianidad de la toma del Recinto: lecturas de poesía de poetas altamente reconocidos junto a jóvenes poetas estudiantiles, obras teatrales, murales, pantomimas, eventos musicales. Hace ya varias semanas que el Recinto se ha convertido en la más inmensa plataforma de espectáculo que hayamos tenido. Cuando digo performático me refiero también, y sobre todo, a lo político como acción de arte, a esa política que es más acto que pronunciamiento, más circunstancia que resolución, esa política más abocada al abrazo del evento que al pronunciamiento totalitario. Es esa apertura performativa del evento la que ha hecho posible que en el interior y alrededor de los portones del Recinto tomado se hayan dado cita, frente a la mirada entre desafiante y seducida del aparato represivo militar, la más diversa fauna estudiantil: los ecologistas sembraron su huerto, la comunidad LGBTT ondea su bandera multicolor, los periodistas atienden con celo su flamante estación de radio, y otros tantos construyen barreras más simbólicas que literales frente a los portones, barreras que parecen más bien instalaciones de arte, objetos enrarecidos para la mirada, fruto del deseo de protegerse de la violencia represiva, sí, pero también del deseo de expresar las formas inapresables de esta nueva Forma.

El Claustro hace mal si insiste en desatender las peculiaridades de este evento. Hace mal si piensa que sus problemas obligan a una introspección paralela, que nos dirija a nuestras singularidades, evitando perder demasiado tiempo en lo que, a fin de cuentas, a la larga, se convertirá en una distracción pasajera. Esos estudiantes no son, no han sido otra cosa, a lo largo de estos días, que aquello que oyeron en muchas de nuestras lecciones. Ellos son lo que nosotros decimos. En medio del paisaje complejo que conforma el escenario del Recinto tomado, en un campamento de profesores, no se me hace tan difícil imaginarme a un Michel Foucault, a un Gilles Deleuze, a un Jean Paul Sartre, a una Simone de Beauvoir mirándonos entre ellos, emplazando, desde sus trincheras, nuestra ética del pensar.

La coyuntura de esta huelga ha producido, por fin, después de casi un mes, una auto-convocatoria del Claustro que pudiese ser tan importante como la última asamblea de los estudiantes. La idea de una clase profesorial constituida como un cuerpo en respuesta a un asalto tan descomunal como éste no solo puede, sino que tiene que estar a a altura de los acontecimientos. Este viernes en la mañana la mirada del país, y de un modo mucho más entrañable y trascendental, la mirada de nuestros estudiantes, estará puesta sobre nosotros. Ojalá y que nos comportemos a la altura de esa mirada.

Una huelga en tiempos pusilánimes

por Francisco José Ramos

Llevamos un mes de huelga estudiantil en la Universidad de Puerto Rico. Ha sido hermoso ver a gente tan joven exigiendo entereza y dignidad en estos tiempos tan pusilánimes, de pensamiento tan débil (pensiero debole, ética de la debidlidad, modernidad líquidada, etc.). No importa cuáles sean los resultados de esta huelga, la experiencia de los muchachos y muchachas, porque muchos y muchas han sido, ha sido hermosa. Han tomado el Recinto de Río Piedras, han fundado una radio – Radio huelga-, han sostenido un nivel de auto-organización impecable; han bautizado a los árboles del campus y colmado de tertulias las noches. Han sostenido un discurso que no hace concesiones a las ideologías, a los partidos políticos ni a la jerga del capitalismo. Se han llamado a sí mismos con toda una zoología anfibia de camuflaje: cocodrilo, serpiente, sapo, rana, coquí, caimán… Le hemos llevado víveres en medio de situaciones muy tensas con la policía. No es Tailandia, es el Caribe. Es otra historia que no sale en la prensa internacional, por razones obvias: ahí está Cuba, o México; y, después de todo, está bien que así sea. Todo volverá en su momento a la “normalidad”.

El desafío para los jóvenes es éste: qué hacer a partir de ese momento todavía indefinido con esa experiencia tan intensamente vivida. Sobe todo en una isla que, como Puerto Rico, ha sido durante más de un siglo un laboratorio de experimentación de dominio y control de la población como pocos países en el mundo. Unos mecanismos de control que los EE.UU refinan a partir de su hegemonía a partir la II Guerra Mundial, a raíz de la destrucción de Europa. Y que se consolidan con la identificación del capitalismo y la democracia; del militarismo y la “falsa conciencia”- permítanme usar ese viejo término de G. Luckás – de una supuesta seguridad nacional. A ello hay que añadir la definitiva consagración de los EE.UU como el último imperio europeo. Más aún, una vez se derrumba ese otro lado del espejo que fue la URSS, los gringos ya no sabe a dónde mirar, salvo a su propio ensimismamiento; que la amenaza terrorista proyecta como una sombra que se cierne sobre su prepotencia. Sinceramente, no veo mucha diferencia real, y no ya formal y jurídica, entre la dictadura del PC cubano, y la hegemonía de la mafia militar y económica de los EE.UU., aún con el Sr. Obama. El discurso liberal-democrático a lo Vargas Llosa me parece una pantomima que nutre muy bien, de muchos, su barriga. Por otra parte, y volviendo al asunto, la administración universitaria en la UPR ha dado ejemplo de una mediocridad extrema. De mi parte, he escrito la carta que adjunto, dirigida a la rectora de nuestro recinto. Habla por sí sola. Gracias por atender a esta descarga política circunstancial. Pero necesitaba compartir lo que aquí se me ocurrió con la bella España, ese inmenso corazón de América, que palpita siempre en lo más entrañable de nuestras batallas, por más silenciosas, o silenciadas, que sean. Cierro con estos versos del gran César Vallejo:

Y la pólvora fue, de pronto, nada,
cruzándose los signos y los sellos,
y a la explosión salióle al paso un paso,
y al vuelo a cuatro patas, otro paso
y al cielo apocalíptico, otro paso
y a los siete metales, la unidad.
sencilla, justa, colectiva, eterna.

Abrazos,

FJR
(VER CARTA A LA RECTORA)

La Universidad y su futuro

Por fin el país pasa por una seria confrontación con sus realidades profundas. Acostumbrados a la rutina de la impunidad del poder, muchos puertorriqueños sentían que ya nada se puede hacer para salir de las crisis, de la desigualdad y de la mediocridad de nuestros procesos políticos. Los estudiantes universitarios han venido a despertarnos y a demostrar que la revolución del futuro pasa por la conquista, no necesariamente de la Fortaleza, sino de los valores más preciados de la humanidad: libertad, solidaridad, compasión, justicia.

Para afinar la perspectiva de esta coyuntura se abren nuevos espacios de información. Además de los ya conocidos: DESDE ADENTRO, RADIO HUELGA, DIÁLOGO DIGITAL, se suman ahora CATEDRA EN ACCIÓN, blog de la APPU, y UPR ES UN PAIS, que sirve como puente de comunicación entre todos los recintos universitarios.

En las pestañas de este blog he abierto una página (UPR) para ir incorporando los textos de reflexión más importantes de este proceso. Entre ellos, recién incorporo el llamado que hizo Eduardo Galeano a las autoridades gubernamentales de Puerto Rico. Además, la profesora Aurora Lauzardo rompe el mito de la “irrelevancia” de la UPR. El profesor Rody Popelnik hace énfasis en lo inmediato.  Y el ya publicado aquí mismo de Marcia Rivera que nos permite una perspectiva internacional.

UN DIARIO AMABLE / en el Festival de la Palabra

El viernes 7 de mayo se presenta UN DIARIO AMABLE seguido de un prometedor foro de escritores y periodistas entre los que se incluyen: Leonardo Padura, Winston Manrique (Babelia), Ezequiel Martínez (revista Ñ),  Iván Thays (blog Moleskine), Pedro Maizal y Yolanda Arroyo. El profesor y periodista Luis Fernando Coss tendrá a su cargo la intervención que dará inicio a la actividad.

El tema central de este panel del Festival de la Palabra es: Coexistencia entre los medios tradicionales y digitales. La actividad se llevará a cabo en el 2do piso del Cuartel de Ballajá, en el Viejo San Juan a la 1:00PM. 

¡QUE VIVAN LOS ESTUDIANTES!

En estos tiempos recios en que la esperanza parece haberse rendido en nuestro país, los estudiantes la han rescatado en el verdor de los prados de la Universidad de Puerto rico. Sus reclamos son justos y piden diálogo. Están organizados en una suerte de hermandad edénica: leen, escriben en sus computadoras, juegan a la pelota, duermen a la intemperie, comparten alimento, limpian el campus, y, con ingenio admirable, han creado su propia estación radial. Han formado comunidad.

Al hacerlo, han soltado al vuelo la esperanza, multiplicada prodigiosamente en los demás recintos y enmiles de corazones que piden con Sabina que el diccionario detenga las balas. ¿Por qué nos hechiza su gesta? Porque da voz al reclamo silencioso de un pueblo que ya no aguanta más los abusos de poder. Porque son el futuro. Y porque la comunidad es el rostro de la fugitiva utopía, que hoy nos sonríe desde la Torre.

Mercedes López-Baralt
Universidad de Puerto Rico

LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y SU FUTURO

por Marcia Rivera

La esperanza de poder traducir utopías en reformas ha llevado a un renacer del movimiento universitario latinoamericano que se verifica desde finales de la década de los noventa. Además de luchas estudiantiles que siguen activas en diversos lugares, incluyendo a Puerto Rico, los profesores, los investigadores, los rectores, trabajadores universitarios, así como representantes de organizaciones no gubernamentales y funcionarios de los Ministerios de Educación, se han movilizado reiteradamente en defensa de la educación superior pública. En disputa a nivel internacional están dos visiones de la educación superior: una que la define como un bien público social, como un derecho humano fundamental; y otra que la concibe como un servicio sujeto a las leyes del mercado;  por ende, se piensa que debe ser el mercado quien se encargue de ofrecerla y organizarla a través de la Organización Mundial del Comercio.  La primera visión la defienden con ahínco todos los países de América Latina y el Caribe, mientras que en Estados Unidos y en varios países europeos y asiáticos importantes sectores políticos suscriben la visión mercantilista de la educación superior.

Hace menos de un año, se celebró en París la Segunda Conferencia Mundial sobre Educación Superior de la UNESCO.  Allí las delegaciones latinoamericanas abogaron porque ésta fuera considerada un instrumento fundamental para la construcción de un futuro mejor para toda la población del planeta. Insistieron en la necesidad de contar con recursos adecuados para que las universidades públicas puedan atender una creciente demanda, asegurando oportunidades educativas a toda la población. Plantearon, además, su compromiso de convertirse en pivote de un desarrollo económico y social sostenible, ya que es en ellas donde se concentra la mayor capacidad de investigación y de generación de nuevo conocimiento.  América Latina está unida en este empeño y desarrollando numerosos programas bilaterales y regionales dirigidos a fortalecer sus universidades públicas.  Es impensable que un jefe de estado de la región pueda arremeter contra la universidad pública, como se está haciendo en Puerto Rico. Sigue leyendo

A 35 AÑOS DE LA GUERRA DE VIETNAM

El Canal 7 de Argentina ofrece al mundo un extraordinario reportaje-documental sobre la guerra de Vietnam. Adjunto los enlaces correspondientes a cada una de sus partes.

Lo informo en este blog por dos razones: primero, porque se trata de una pieza que en su conjunto muestra un trabajo excepcional de investigación periodística. Segundo, porque es una oportunidad más que tenemos para pensar en la urgencia que tiene Puerto Rico de un canal público orientado al periodismo y la cultura.

La silueta tío Ho recorre el mundo en estos días. Y no es gratuito. Entre él y su pueblo valeroso se cifraron muchas esperanzas. El mito de que el débil vence al fuerte tuvo su feliz desenlace el 30 de abril de 1975. Recordemos esa historia y aprendamos de ella en estos días de crisis, pero también de lucha.

A continuación los enlaces con imágenes inéditas del archivo del noticiero de la TV Pública argentina, en una edición especial.

1) V7Inter: La guerra de Vietnam (1 de 4) http://www.youtube.com/watch?v=UVuK6COeARY

2) V7Inter: La guerra de Vietnam (2 de 4) http://www.youtube.com/watch?v=2T3-1oknGTA&feature=channel

3) V7Inter: La guerra de Vietnam (3 de 4) http://www.youtube.com/watch?v=bjD8lEl1QBw&feature=channel

4) V7Inter: La guerra de Vietnam (4 de 4) http://www.youtube.com/watch?v=ikShCvlV4Vc&feature=channel