Ejercicios de cohesión y coherencia

Aquí presentamos un recurso formidable para practicar el “orden adecuado de las palabras”. Inténtalo, es divertido y de paso, entrenas tu cerebro.

Aprimir aquí.

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LA COLUMNA: del género de la opinión

Es la más sabrosa y la más difícil de las modalidades del género de la opinión. Requiere una gran concentración de energías y de recursos. Pensemos en estas recomendaciones y lo que hemos hecho en clase para hacer una reflexión más detenida de este tema.

  1. ¿QUÉ ES UNA COLUMNA?

La columna de opinión es un artículo fácilmente identificable dentro de un medio escrito dado que tiene ciertas características definidas. Sigue leyendo

Rafael Acevedo nos invita a re-pensar la noticia

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Cartel de Rafael Rivera Rosa.

Mi clase de “Redacción para los medios” termina mañana de una manera poco convencional para las escuelas conservadoras. Discutiremos un texto de Rafael Acevedo.

Este texto es un poema. No puede interpretarse desde lo aparente. Hay que pensar en el sentido profundo de algunos conceptos clave para comprenderlo a cabalidad. Y aunque es breve, me parece que sirve más que muchos libros sobre la noticia y el periodismo.

INFORMACIÓN NOTICIOSA

por Rafael Acevedo

Tanta información es ruido. Mejor valoro. Ordeno. Uno no hace la paz con la guerra. Lo demás es ruido.

Tanta velocidad es rumor. Me quedo con algo. Lo retengo. Lo examino. Pasa el vértigo. No permito que un cadáver se esconda sobre otro cadáver y esté sobre otro cuerpo y poco a poco van perdiendo el nombre y vamos olvidando que se trata de lo terriblemente humano que es la muerte, sentida en carne propia.

Tanta brevedad es, otra vez, ruido. Mejor me detengo. Trato de verle los colores a las palabras. Sin prisa voy mirando los matices. Lo ricamente complejas que son las ideas.

Tanta exhibición oculta la desnudez.

Te miro. Me acerco y sólo te escucho a ti. Te retengo y disfruto del vértigo. Digo el nombre que te invento en carne propia. Sin prisa compruebo que eres ricamente compleja. Miro tu boca desnudándose.

* El autor es escritor y profesor de literatura de la UPR-RP. (publicado en DiálogoDigital)

Consejos para armar una buena narrativa

Los consejos que ofrece este colaborador de la magnífica revista de Harvard, Nieman Reports, son asombrosamente importantes. No exagero. Hoy por hoy uno de los grandes desafíos del periodismo digital o de papel, tras las ondas o en monitores, es captar la atención del lector o usuario a partir de una narrativa cautivante.

No hablamos de exagerar. No hablamos de pintar para que se vea “bonito”. Lo apropiado, no obstante, es pasar el trabajo de componer algo interesante. He ahí la clave.

Y nuestro colaborador invitado en esta ocasión llama la atención sobre los siguientes criterios para esa narrativa interesante:

datos concretos, diálogos, suspenso, imaginación, sentido y significado.

Aquí el enlace… que lo disfruten!!!!!

The essence of story, in a 358-word song

 

Sobre el puente Brooklyn

Un autor, al tiempo que celebra la crónica de José Martí titulada “El puente de Brooklyn”, hace un recorrido interesantísimo por la vida de las personas que cargaron con la mayor responsabilidad técnica en su construccción. Les recomiendo, pues, esta lectura.

¿Construyó una mujer el puente de Brooklyn? /  por David Leyva González

Recuerden el texto de Martí para el lunes 31 de octubre:

“El puente de Brooklyn” / por José Martí

A la hora de entregar un reportaje al editor(a)

Todos los semestres se me presenta la misma situación. Veo estudiantes que vacilan, flaquean, dudan, a la hora de entregar un texto a su profesor de Redacción. A esa hora, casi toda la suerte está echada. Las posibilidades de un buen texto periodístico por lo general se encuentran entre el tema y lo que llamaré aquí las premisas estratégicas:

Tengo un buen tema, lo enfoco bien? Falta algo? Sobra algo?

Luego, he prestado atención a las sugerencias que se me han hecho en la revisión?

Entre estas dos etapas de un texto se define, digamos, el 80 por ciento de sus posibilidades de éxito (prometo otra palabra en una futura ocasión; el “éxito” es de esas palabras prostituidas por las imposturas tan frecuentes que vemos en la prensa y la vida pública).

Con el 80% obtenemos una B bajita. Qué hacer para ir más lejos?

Esto es lo que le dije a una estudiante. Era su primer trabajo de periodismo profesional y pasada ya una revisión de su texto, me pidió más tiempo.

trabájalo hasta que te sientas satisfecha, presta oído a las sugerencias; recuerda, ser flexible es una virtud; ten el coraje de sostener tus criterios sin abandonar el buen juicio; olfatea el texto, porque no se trata sólo de leer, también hay que oírlo y sentirlo.

Muy pronto inauguramos una nueva revista en la que los estudiantes de periodismo de la UPR tendrán un papel muy importante. 80grados.net… Veamos si sale “bien” la joven estudiante o si en cambio alcanza un grado mayor de perfección dado el coraje, la honestidad y el trabajo extra que es necesario desplegar si de veras se aspira a la excelencia (ven, hay sustitutos al éxito!!!!).

Del arte de contar historias reales

Este artículo merece leerse en su totalidad, discutirse en clases de redacción, periodismo, ciencias sociales y hasta biología. Resulta inspirador también para cualquier escritor profesional o principiante. Aquí lo dejo.

por LEILA GUERREIRO
27/02/2010
El País

ilustración de Pluma Mutante

Se dice, se repite: que lo más interesante de lo que se escribe y se publica hoy en Latinoamérica pertenece al género de la no ficción. Que es allí donde hay que buscar los saltos en altura, las cuerdas flojas, los riesgos de la forma y el estilo. Lo había dicho, casi igual, Tom Wolfe en 1973, en su libro El nuevo periodismo: que lo más interesante de lo que se escribía y se publicaba por entonces en Estados Unidos salía de la pluma de quienes se habían puesto al servicio de contar historias reales, y no de quienes seguían con los cuentos, las novelas. Esa lejana aseveración nos manda a ser prudentes. Porque si es verdad que aquellos años cambiaron el periodismo para siempre, mirados en perspectiva fueron también los años en los que un señor llamado John Cheever estaba en plena producción, un tal Thomas Pynchon publicaba El arco iris de gravedad, y un fulano llamado Don DeLillo hacía lo propio con Americana. Podría decirse, en todo caso, que en Latinoamérica hay buenos y malos periodistas, buenos y malos escritores, buenos y malos textos de ficción, buenos y malos textos periodísticos. Y que, en todo caso, como escribe Juan Villoro en su texto La crónica, ornitorrinco de la prosa, lo que ha cambiado es un prejuicio:

“El prejuicio que veía al escritor como artista y al periodista como artesano resulta obsoleto. Una crónica lograda es literatura bajo presión”.

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