Pensar y reflexionar no es lo mismo

El razonamiento es algo que ocurre dentro de contextos culturales ya establecidos en las que se confrontan diversas fuerzas. El marketing, sin embargo, opera siempre en la misma dirección: procura vender más y mejor y a cualquier precio. Eso ocurre también con ciertas ideas del periodismo y del mundo en que vivimos.

Veamos que nos dice The Professor.

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El periodismo según Arcadio

Screen Shot 2015-09-03 at 11.19.53 AMArcadio Díaz Quiñones tiene una importante obra periodística y reflexiones de mucho vuelo y sabiduría sobre este campo cultural. Simultáneo al homenaje que le hace la UPR de Bayamón, me propongo rescatar aquí algunos de esos pasajes. La primera cita proviene de un testimonio que le solicité en el 2007 incluido en mi tesis doctoral (pag 404):

“Si el periodismo de los años setenta y ochenta estuvo dominado por la Guerra Fría, lo que ha ocurrido en los últimos años en Puerto Rico es la transformación del periodismo en un gran show mediático dominado por la publicidad. Estamos cada vez más dentro de esa maraña. La mayor debilidad se trasluce, a mi juicio, en la pobreza de información y análisis de lo que ocurre en el mundo que supuestamente se ha globalizado, pero cuyo mapa no conocemos. Específicamente, el periodismo cultural y crítico es una empresa cuya imposibilidad salta inmediatamente a la vista en Puerto Rico. Lo admirable es que haya gente que todavía tenga la energía y la valentía de usar inteligentemente los poquísimos rincones que quedan, o de inventar otros para poder decir lo que se calla”.

La prensa que… no queremos

El periodista y escritor Félix Jiménez comenta en su muro de Facebook:

La mujer le pide ayuda a Telemundo luego de que su residencia se incendiara el viernes, tras el paso de Erika. Llorosa, avergonzada, solamente le pide a la estación que no revele su identidad, que ella nunca ha pedido nada, que no quisiera salir en cámara, que le da tristeza, que le da verguenza. Y en el reportaje – pobremente estructurado, para más – le cara de la mujer es cubuierta por una nube móvil que le cubre los ojos y la nariz, y permite ver su boca. Y entones, dos veces en el reportaje, QUITAN LA NUBE Y PERMITEN QUE SE VEA LA CARA DE LA MUJER. Expuestas sus lágrimas y su bochorno. Ni el productor, ni el editor, ni el artista, ni la reportera se encargaron de condecerle a ella lo único que pedía. Es tan fácil hacer las cosas bien, pero al parecer en este país todo el mundo es extremadamente complicado para buscar la excelencia.